viernes, 28 de agosto de 2009

LA TRUCHONA DEL CAUDAL


Todos aquellos que tienen la costumbre de darse un garbeo por la orilla del río Caudal (recorriendo su pintoresco paseo fluvial) o pescar en sus aguas, seguramente saben que hay una zona de coto sin muerte y un tramo de pesca libre. Pues bien, en esa parte del río, a la altura de Baíña, el amigo Noel González, caña en ristre, consiguió el pasado 20 de julio una captura que puede considerarse histórica y de la que muy pocos pescadores pueden presumir. Una trucha autóctona -como bien recalca- de 67 centímetros y cuatro kilos de peso. El orgulloso pescador comentaba la hazaña como el niño que estrena zapatos nuevos. No era para menos; pocas veces se verá esta imagen. El río negro de antaño, en el que ahora se practica el noble arte de la pesca, ha cambiado, no sólo de color, sino carbón por truchas; ¡quién nos lo iba a decir!
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